Algunos alumnos que
están en preparatoria se preguntan qué quieren estudiar. Sin embargo son pocos los
que saben desde tiempo antes que carrera ejercer. Otros, mientras andan en las nubes, vagando
por estos rumbos educativos, no tienen ni la menor idea de lo que desean
estudiar, ni si quiera saben si desean seguir estudiando.
Al momento de saber
que ya tienen que elegir una carrera para hacer el famoso examen de admisión,
ahí están buscando que elegir, cuál creen que les ira mejor, o en cual
creen que son buenos. Tal vez hacen el examen para la carrera que le recomienda
el papá, o para la que no pudo estudiar la mamá, ya saben; no
falta la influencia de otros.
Cuando llega el
momento del examen, muy contentos lo realizan, ni idea si quedan o no, unos les
da igual, no existe interés. El resultado llega después y se dan cuenta de que
pasan el examen y van a estudiar una licenciatura o carrera que no tienen ni la mínima idea de
ella. Asisten a la escuela, no se si
fingiendo el interés o buscándole el lado bueno de ella.
Mis preguntas son: ¿de
verdad elegimos lo que nosotros queremos?, ¿estamos consientes de lo que
hicimos?, ¿fuimos capaces de elegir sin la influencia de otros? Son pocos los
que quedan en la universidad en la carrera que desean y los que no, buscan una
de paga que satisfaga sus necesidades económicas.
Pero vuelvo a lo mismo, hay alumnos que no saben que pasa con su vida. Van a la
escuela sea de paga o no. Pasan las
materias bien, pero no hay algo que en realidad les interese. Como dicen: “no
más van a calentar el asiento”. Cuando
se ama la carrera se le busca la manera de involucrarse más con ella, le hayan
otras formas, dimensiones, perspectivas, etc. No se asiste nada más por decir
que se está estudiando una licenciatura o carrera.
Preparatorianos y
universitarios, los invito a que reflexionen acerca de las carreras. Busquen lo que en realidad quieren, si les
gusta algo de verdad van a valorarlo. Si están en la carrera que quieren, disfrútenlo,
y traten de involucrarse en ella, ¡casarse con ella! No pierdan tiempo, conózcanse
a ustedes mismos y no se sorprendan con el tiempo desperdiciado en la escuela. Recuerden
todo cae por su propio peso. Evítense darse de topes en la pared después de
varios años.
*•Griss Narváez•*