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Por Ernesto Partidas Pedroza
Los políticos que actualmente nos gobiernan son los mismos que nosotros elegimos.
Muchos no votaron por ninguno, pero con su abstención decidieron que otros eligieran, lo cual no les quita responsabilidad.
Muchos se quejan de la clase política que tenemos, cobran mucho, no cumplen con su función, defienden solo sus intereses personales y del partido y se olvidan de la nación, a la hora de hacer campaña, nos bajan el cielo y las estrellas, pero cuando llegan al poder se olvidan por completo y solo se dedican a administrar los problemas lo suficiente para que nos les explote en la cara.
Son mentirosos, tramposos, demagogos, convenencieros, deshonestos y cínicos, llegan al grado de secuestrar a su gente, a su partido y hasta la máxima tribuna del país: el congreso de la unión.
Muchos priistas dirán que ellos no lo secuestraron, pero al mantenerse al margen fueron cómplices, no hubo la grandeza para que con la presencia ética desplazaran a quienes clausuraron el congreso.
¿Cuál es la diferencia con los secuestradores que tienen aterrorizada a una gran parte de la población?
En esencia no hay ninguna diferencia, salvo que a los políticos los elegimos nosotros en las urnas, a los secuestradores no. Y que los secuestradores lastiman lo más íntimo de las familias, los políticos actuales lastiman a la nación entera con la no aprobación de las reformas estructurales que el país requiere.
Los políticos que integran las dos cámaras piensan y actúan en defensa de sus propios intereses y los de su partido, no representan a los intereses de la nación.
Pero ¿De dónde han salido los políticos y los secuestradores? En primer lugar es necesario poner muy en claro que estos sujetos no son de Marte o de ningún otro planeta, ni tampoco son originarios de otro país, han salido de la misma sociedad en la cual nosotros vivimos, fueron formados en el seno de familias casi como la nuestra.
Han surgido de una sociedad que actualmente está en descomposición.
Hay una estadística que nos dice mucho de las relaciones que existen en esta sociedad. Del 100% de matrimonios, el 25% termina en una separación, mientras que el 70% se mantienen juntos, pero faltándose al respeto en forma permanente y solo el 5% de estos son matrimonios bien integrados.
Es imposible que de estos últimos matrimonios surjan los políticos que traicionan al país, los secuestradores, los asesinos, los rateros, y demás tipo de personas.
Dentro de la sociedad civil hay infinidad de personas que cometen toda la variedad de delitos, de ello son testigos los empleados que trabajan en los tribunales, hay quienes desaparecen expedientes de delincuentes por una buena cantidad de dinero, hay personas que adquieren deudas y no pagan amparándose en las leyes, hay personas que matan a sus propios padres con el propósito de quedarse con sus propiedades, hay otras personas que adquieren propiedades en calidad de préstamo y deciden quedarse con ellas amparándose también en ciertas leyes.
Hay muchos negocios que tienen un origen obscuro, lo cual quiere decir que muchos han incurrido en actos de corrupción para lograr las grandes fortunas.
Hay infinidad de personas sobre las que otros abusan y por la desconfianza en las autoridades deciden resignarse o la vengarse, de ahí los famosos ajustes de cuentas o hacer justicia en propia mano.
Muchos trabajadores de las empresas y de las instituciones hacen como que trabajan y los directores o dueños también hacen como que pagan.
En pocas palabras, no debería sorprendernos la calidad de personas que son nuestros políticos porque nosotros como sociedad somos iguales o muy parecidos.
Seguramente usted, como quien esto escribe pertenecemos a ese 5% de matrimonios, pero ante la gravedad de la situación, no es suficiente que solo nosotros cumplamos con todas nuestras obligaciones tales como que paguemos impuestos, que eduquemos adecuadamente a nuestros hijos y que cumplamos con nuestras obligaciones sociales, etc. Estamos obligados a hacer algo más de lo que comúnmente hacemos, necesitamos contribuir a educar y ayudar por todos los medios a quienes nos rodean.
De no hacerlo, tarde o temprano nos afectarán en nuestro estilo de vida.
El secuestro es una actividad criminal que responde al olvido de la sociedad hacia quienes se dedican a esta actividad, responde a la ausencia de las políticas públicas adecuadas que satisfagan sus necesidades.
Los secuestradores tienen carencias afectivas, educativas, culturales y éticas, mismas de las cuales nos hemos olvidado como sociedad.
Si como sociedad nos hubiéramos ocupado de satisfacer esas necesidades, seguramente no estuviéramos sufriendo de esa actividad criminal.
Según se nos dice que cada día se comete un secuestro, esto quiere decir que en estos momentos hay muchas personas que se ocupan de planear un secuestro.
Existe la posibilidad de que estos los podamos evitar con determinados mensajes en los medios de comunicación.
Quienes ya han cometido uno o varios, muy bien merecen ser detenidos, pero quien todavía no consuma el acto, es posible convencerlos mediantes una estrategia bien diseñada en los medios de comunicación
La solución no está exclusivamente en las armas, estamos obligados usar la inteligencia y la sabiduría para hacerle frente al problema
Hay que contemplar las causas que han llevado al país a esa condición.
La causa está en el descuido del gabinete constructor que está representado por la Secretaría de Educación Pública, CONACULTA, Economía, Agricultura, Pesca y otras secretarias.
La ineficiencia de estas secretarias ha dado lugar a la aparición de los engendros llamados secuestradores.
La solución entonces está en eficientar estas secretarias y con esto se dará paso a la desaparición de las fuerzas del mal.
Albert Einstein decía que si queremos resultados distintos, necesitamos hacer cosas distintas.
Lo que hasta ahora hemos hechos para combatir a la delincuencia ha sido siempre más de lo mismo, si realmente queremos tener resultados totalmente distintos necesitamos hacer cambios para llegar a tener éxito.
Pongo a su disposición otros artículos complementarios, si usted me los solicita, con gusto se los envío.
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Las causas y soluciones para la delincuencia
El secuestro, un producto de una sociedad enferma
ernestopartida44@yahoo.com.mx
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