Desde hace tiempo esa palabra me ha parecido absurda como adjetivo, ¿por qué en un mundo en el que se debe respetar a cada persona en base a a la equidad y las libertades individuales, ¿quién podría juzgarnos por nuestra apariencia o actos excéntricos como ridículos?, más ridículo podría ser aquel que usa su tiempo para calificar a los demás en situaciones superfluas que no afectan a nadie, pero hoy necesito decirla, ante la indignación que siento, me veo obligada a usar esta palabra para evitar otra que la rabia y la frustración me trae a la punta de la lengua pero que es muy hostil para plasmarla aquí, ya empiezo el tema...
¡Qué RIDÍCULOS, esos representantes de la autoridad, que declararon que era alarmante que los niños hasta de 10 años estén delinquiendo, incurriendo en delitos graves!, de verdad que RIDÍCULOS, como si no conocieran la ley de que toda acción tiene una reacción, ¿acaso no lo veían venir?, con este caos de injusticia social, de inequidad, de represión, padres inmerecedores de tener hijos, y nadie que organice una campaña sobre la paternidad responsable, niños que nacen a diario ya con un destino marcado, pues encuentran hostilidad en la vida miserable de muchas de esas madres que viven en la miseria, que toleran la violencia, y todavía son recibidos a este mundo por doctores de hospitales públicos, muchos de ellos pasantes o enfermeras amargadas, como son tantas y tantas las tristes anécdotas a esas instituciones... Y por favor no me digan que ha habido grandes hombres y mujeres que nacieron en condiciones adversas, en pobreza y maltrato y las superaron hasta dejando legados económicos, culturales y avances a la sociedad, porque aunque lo sé, su proporción es un grano de mostaza en el universo.
Además he conocido a algunos de esos que se hicieron hombres y aunque han logrado cierto éxito social de ese que es reconocido por esta estructura materialista, como solvencia económica y estatus, pero al platicar reconozco en su alma dolor del pasado, infancias sacrificadas, soledad y hasta amargura, así que ni esos casos excepcionales me parecen sean todas historias de éxito, éxito es alegría de vivir, generosidad, paz, conocerse así mismo y respetarse, en fin, lo que nos hace personas de bien, y por supuesto, una vida sana económicamente también, recibir un salario acorde a nuestro trabajo y esfuerzo mental, tener para vivir en un espacio equilibrado, no en una casa de infonavit que atenta a la salud mental por su estrechez, tener que oír hasta la palanca del baño del vecino, ya no se diga la música, en fin, seguro si lo analizamos, el éxito es algo más profundo y más sencillo a la vez que el dinero o la fama....
Y mientras los gobiernos en busca de votos y gente sumisa que se siente buena por sufrir desde que se acuesta hasta que se levanta, y esta de moda enaltecer cual virgen María a las madres solteras, en lugar de hacer responsable al padre orgánico del menor, y a ella orientarla sobre la planificación familiar, esto continuara, es necesario que cada individuo nos asumamos como sujetos con valor, con derechos, posibilidades, obligaciones, responsabilidades, y no en manada de repetidores de tristes historias, y para colmo, con esta facilidad para que nos reproduzcamos, lo hagamos irresponsablemente. Cuanta ira debe haber primero hacía uno mismo y luego hacía un ser indefenso y sagrado como es un bebé, una nueva vida. Y si no nos toco una familia bienvenida que nos enseñara tal verdad, en cuento tengamos conciencia y antes de complicarnos la vida y complicársela a otros en telarañas de repetición de historias, como tener hijos a los que nos podremos darles unos padres dignos, que sepan amar y formar en consecuencia, asumamos esa ardua responsabilidad de prepararnos y salir adelante lo más dignamente como todo ser humano debe vivir, y así, poco a poco, seguro muy poco a poco pero sin detenerse, de manera firme, ir destruyendo esta represión. Imagino a los que están en el poder, en la autoridad viéndonos ajenos, repugnantes, llenos de problemas, muchos de ellos innecesarios, observándonos sin empatía alguna, como bichos que comen, duermen, trabajan sin objetivo alguno, fornican y se reproducen, para hacerles más obreros que repiten y repiten sus historias, favorables para los que están empoderados, muchos de ellos por herencia, igual que muchos de los que viven en la inconciencia, la ignorancia y la opresión, por herencia.
Así que volviendo a las historias de estos niños maltratados inhumanamente en sus hogares desintegrados, con anuncios de condones apasionados mientras los maleduca la televisión y ven Bob Esponja, pero los recurrentes comerciales les inquietan su inocencia, mientras vivan rodeados de gente maleada en zonas marginadas, donde hasta los policías que debieran inspirar a los niños al bien, los detienen y tratan como si patearan basura, como si hablaran con el peor de los delincuentes, tan solo vean como se dirigen a ellos, olvidando su papel de autoridad preventiva, no represora, y menos indigna al tratar así a un niño al que tienen el deber de proteger, por mas maltratados por una vida injusta, con la mente distorsionada de ver cosas inimaginables que padres irresponsables les hacen ver en el hacinamiento que viven, son niños, con derechos, o para ser más exactos, son SERES HUMANOS, que creo que muchos han olvidado el significado de tal condición sobre todas las cosas, persona, SER HUMANO. Y en un niño se eleva la responsabilidad por su condición de vulnerabilidad.
Todos los niños, con uniforme o sin el, con libretas o si un solo útil escolar, sin acta de nacimiento o con ella, con padres responsables que los inscriban o una madre alcohólica y un padre ausente, deberían ser protegidos por el Estado y con el hecho de presentarse en la escuela deben ser considerados y tratados con respeto y recibir instrucción, y que la autoridad no solape sus ineficiencias de que no alcanzaron lugar, debe haber escuelas para todos, escuelas dignas, no grafiteadas, no con letrinas, no con insectos, no con baños sin papel, o agua, o jabón, o rayoneados, o sin puertas, es la escuela una oportunidad magnifica para decirles a los niños que si lamentablemente su hogar es un caos, la escuela es su segundo hogar, pero uno mejor, que además los llevará a alcanzar otro modo de vida. Y es que resulta injusto en letras mayúsculas que los niños y adolescentes dependan de que los padres les tengan sus documentos en regla que son su derecho, que vayan a hacer fila y paguen por su educación, y si no el menor esta solo y no podrá desarrollarse, esto ya parece esa frase religiosa que “los hijos pagaran los pecados de los padres”, así ocurre, pero un Estado responsable podría cambiar tal injusticia, cuando un menor tiene padres que entre su ignorancia, apatía, irresponsabilidad, desconocimiento, discapacidad o hasta miseria, no pueden responder por ellos y ellos por si solos aun no podrían hacerlo, el Estado esta obligado a cuidarlos y protegerlos, para que no terminen en la calle, delinquiendo, sin que nadie les haya enseñado la empatía, su propio valor, sus posibilidades inmensas en una vida recta y decente, los han dejado solitos recibiendo maltrato, soledad y abandono que solo les va descomponiendo su percepción de los demás, y con una pequeña influencia nociva, salen a la calle a arrebatar lo que creen debería ser de ellos, y lo peor, con ira, con rabia, con deseo de venganza, volviéndose sádicos precoces, pero ya ven, para notas escandalosas están muy buenos estos niños, estas personas, estos SERES HUMANOS, dignos de todo respeto y cuidados, pero, que curiosamente son invisibles en las calles vendiendo nopales, jugando en las maquinitas, acompañados de adultos que ni sus familiares son, dejando de asistir a la escuela y los maestros sólo se toman la molestia de marcar en rojo su baja, no hay sentimiento alguno por ir a ver que sucedió con ese niño, es que quizás hasta era problemático, o así se despresuriza el atestado grupo, nadie de la autoridad que tiene facultades para hacer algo ve a esos niños que huyendo de casa andan en las peligrosas calles escapando de su familia porque hay más violencia que afuera, ¿pueden creer eso?, será que duele menos el maltrato de gente ajena a uno que de la propia familia, prostituyéndose en la zona Norte, o en lo que queda de la Revolución, en cada crucero, ¡ha!, pero que visibles son cuando delinquen, ahora si la doble moral, a quemarlos en leña verde y usar como explanada central del pueblo los noticieros y los periódicos.
Agrego una pregunta en esta campaña política:
¿Por qué ningún candidato, aun cuando hay al menos dos doctores, mientras todos mencionan el problema de las madres solteras, ¿por qué ninguno a tocado el tema de la maternidad responsable?, sin pensar en este momento en el aborto, solo refiriéndome a la realidad, un individuo cabal y conciente de su realidad, podría ser reeducado a no traer al mundo más niños con destinos casi ya escritos, empezando por la miseria, que tiene de hermanos monstruos a la hostilidad, enfermedad, ignorancia, la miseria es de amplia familia, se podría evitar la llegada de estas criaturas que parecen sólo venir a sufrir, a ser abusados, (Como me recuerdan el poema de Manuel Hernández, El Niño Yuntero), desde que nacen al no tener que comer ya empezamos mal, aparte de que su cerebro no se desarrollará adecuadamente, empezaran los problemas psicológicos, ante su necesidad de alimento y el abandono al no recibirlo, qué decir de sus posibilidades de educación, quien los cuidará, quien tendrá tiempo y capacidad para hacerlo sentir amado, con autoestima, esperanza en el futuro, si es hijo de algún drogadicto, alcohólico o enfermo mental, es muy probable que herede la tendencia o la enfermedad, por eso me dirijo a los candidatos, les aseguro que si bien tal vez los padres irresponsables que pululan y se sientan agredidos al hablar sobre la paternidad responsable no les den su voto, si se los daríamos lo que podemos amar a todos los niños, aun sin que tengan que ser hijos de nosotros o familiares, sólo por su condición de vulnerabilidad y al ver un Estado que sólo los observa con atención y "preocupación” cuando ya delinquieron, se quemaron o los acecinaron.
Creo que al tema del aborto le ha faltado agregarle que a los niños, al ser un SER HUMANO que viene a la vida por decisión de terceros, debería ser un DERECHO INALIENABLE AMARLO ANTES DE NACER. Un niño delincuente antes que delincuente, ES UNA VICTIMA, así que en lugar de hacerse los sorprendidos de que a temprana edad violen la ley, jalen el hilo para que vean los errores que los hicieron cambiar su derecho al juego y al amor, por conductas autodestructivas.