Por Redacción | martes, 23 de febrero de 2021

De acuerdo con legisladores, los albergues que estaban controlados por religiosos y financiados por el Estado habrían obligado a las niñas a practicar el aborto tras quedar embarazadas.


Un grupo de manifestantes protestó en Panamá para exigir cárcel contra los presuntos involucrados en violaciones y malos tratos a niños en albergues, un escándalo que ha conmocionado al país centroamericano.

Al son de cazos y gritando consignas como "con ropa o sin ropa, los niños no se tocan" o "esta lucha no es de uno, esta lucha es de todos", decenas de personas protestaron frente al Ministerio de Desarrollo Social, en ciudad de Panamá.

Los manifestantes, que posteriormente recorrieron varias calles de la capital panameña, también portaron letreros con mensajes como "gobierno volador", "con los niños no te metas", "su silencio los hace cómplices" o "cansado del gobierno y del abuso".

La indignación se produce tras una investigación de una subcomisión de la Asamblea Nacional de Panamá.

¿En qué consiste el caso?

Según el informe de los legisladores, desde 2017 decenas de niños sufrieron abusos sexuales, malos tratos físicos y verbales, abortos forzados y malas condiciones de vida en varios albergues supervisados por el gobierno.

Hay "niñas que denuncian que religiosos les dejaban embarazadas y se cometían abortos", aseguro la diputada Zulay Rodríguez, presidenta de la Comisión de la Mujer, la Niñez, la Juventud y la Familia de la Asamblea Nacional, que investiga el caso de abuso sistemático durante años de decenas de menores en albergues dependientes del gobierno.

Rodríguez también aseguró que los abusos, físicos y mentales, los cometían los "internos" o personal a cargo de quién estaban los niños y niñas en al menos 14 albergues investigados.

Estos centros de atención a niños huérfanos o provenientes de familias en riesgo social son supervisados por la Secretaría Nacional de la Niñez, Adolescencia y Familia (Senniaf), una entidad pública descentralizada en cuya junta directiva hay varios ministros.

"Estamos exigiendo el informe de todos los involucrados, además de eso queremos cárcel (para los culpables) y destituciones de este gobierno y queremos saber dónde están los niños ahora mismo", dijo Carla Nelson, una manifestante de 23 años.

"Se está pidiendo que se castigue a las personas que están detrás de estos abusos", señaló el también manifestante Said Isaac.

"Hay mucha impunidad en Panamá, hace muchos años que no hay un sistema de justicia que podamos confiar y por eso estamos aquí protestando, porque estamos hartos de esto", agregó.

Unos mil niños viven en Panamá en albergues, algunos de los cuales son administrados por diversas organizaciones civiles y religiosas.

¿Cómo ha actuado el gobierno de Panamá?

La Fiscalía panameña ya ha abierto una investigación de oficio por este escándalo, que ha generado protestas y ha conmocionado al país centroamericano. Sin embargo, hasta la fecha se desconoce si ha habido detenidos o en qué albergues se habrían producido los hechos.

Esta es la primera vez desde que se destapó en la últimas semanas este escándalo que una autoridad apunta, aunque sea vagamente, a alguien como responsable de los vejámenes a que los niños eran sometidos y concreta algo más de qué se trataban.

Ante una ostensible indignación popular, la pasada semana, el presidente de Panamá, Laurentino Cortizo, se vio obligado a transmitir un mensaje de cadena nacional en el que se comprometió a encontrar y castigar a los culpables de estos abusos, sin dar detalles de qué acciones ha tomado su gobierno ni en qué dirección.

Sin embargo, los manifestantes advierten que el gobierno "se quiere lavar las manos y no quiere hacerse responsable", añadió. "Desde gobiernos anteriores y este actual han tenido conocimiento de las violaciones de menores de edad y adolescentes en albergues y fundaciones, (pero) han sido encubiertos", afirmó Yousee Herrera, una manifestante de 24 años.

-MILENIO